Los residuos: un problema técnica y económicamente resuelto

JUNTA DIRECTIVA DE LA SOCIEDAD NUCLEAR ESPAÑOLA

Sin duda la gestión de los residuos radiactivos es uno de los aspectos más relevantes de nuestra industria que se debe gestionar con plena seguridad y eficiencia y de una forma global y homogénea para todo el país.  En España, estos residuos se generan en cerca de mil instalaciones como resultado de la generación de electricidad de origen nuclear, y de la utilización de materiales radiactivos en actividades médicas, instalaciones industriales y centros de investigación.

Teniendo en cuenta la naturaleza de estos materiales, actividad específica y periodos de semidesintegración, su gestión exige soluciones tecnológicamente robustas para su contención y aislamiento a largo plazo. Dar respuesta a esta necesidad constituye una cuestión de interés estratégico en la que están implicadas consideraciones éticas y de justicia intergeneracional. Los que en la actualidad nos beneficiamos de las actividades generadoras debemos procurar los recursos técnicos y económicos para que dicha gestión se lleve a cabo sin riesgos para las generaciones futuras.

En España esta gestión está encomendada a Enresa y contamos con un detallado soporte  regulatorio, una especializada cadena de suministro, y una infraestructura de prestigio internacional desde el punto de vista técnico y regulatorio.

Si nos referimos a residuos de baja o media actividad, disponemos de un sistema integral de gestión (acondicionamiento, transporte y almacenamiento) muy consolidado, del que forma parte esencial el Centro de Almacenamiento de El Cabril, que es una instalación centralizada de referencia internacional para el almacenamiento definitivo de este tipo de residuos. Para el combustible gastado, contamos con capacidad para su almacenamiento temporal en húmedo en las piscinas de  combustible gastado de las centrales nucleares y en almacenes temporales individuales en seco en las plantas. Estos almacenes son complementarios del futuro Almacén Temporal Centralizado (ATC) proyectado para el 2028, según el borrador del 7º Plan General de Residuos Radiactivos.  La experiencia adquirida en otros proyectos como el finlandés y la I+D desarrollada durante décadas permite también hablar del almacenamiento geológico profundo (AGP)  en tres litologías existentes en España (granito, arcilla y sal) como opción de futuro.

En Finlandia, su AGP cuenta ya con los permisos correspondientes y entrará en operación en torno al año 2025. Este será el primer repositorio operativo del mundo para residuos de alta actividad que desprendan calor. Otros países como Suecia y Francia también están muy avanzados en sus respectivos proyectos. Además, otras estrategias complementarias, como la transmutación y el uso de reactores rápidos, se mantienen activas en determinados países, y favorecerán la reducción del volumen de residuos de alta actividad.

En estos momentos, el 7º Plan General de Residuos Nucleares, documento básico donde se establecen las estrategias y actuaciones de la gestión de estos residuos en nuestro país, que fue elaborado por Enresa y enviado al Gobierno en marzo, se encuentra en trámite de evaluación ambiental estratégica a la espera de una aprobación que, deseamos, llegue lo antes posible. En definitiva, en España, la gestión de los residuos radiactivos, en todas sus formas y procedencias, está perfectamente resuelta tanto técnica como económicamente, lo que garantiza la seguridad de las personas y el medioambiente y permite continuar en el futuro con la operación de nuestros reactores de una forma segura y eficiente, contribuyendo a una transición energética real y respetuosa con los objetivos medioambientales más exigentes.

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