Dice el diccionario que maquiavélico es ser “falaz, mentiroso, engañoso, retorcido, calculador, ladino, taimado y astuto” y maquiavélico es que se diga que cerrar las centrales nucleares españolas es “una decisión empresarial”, que “No es una cuestión técnica, sino económica” que “ninguna de las empresas ha solicitado la modificación del calendario de cierre” o que “las eléctricas españolas no quieren prolongar la vida de sus centrales nucleares porque les exigiría invertir mucho”.
Los profesionales nucleares llevamos mucho tiempo explicando, a quien quiera escucharnos, que en las centrales nucleares se realiza una inversión sostenida que se acerca a los 30 millones de euros al año para mantenerlas actualizadas y en condiciones de seguir operando muchos años o, en cualquier caso, de hacerlo hasta el último de sus días de forma segura. Insistimos también en que el gobierno de España es el responsable último de una política fiscal que en los últimos cinco años ha incrementado la carga tributaria específica soportada por el parque nuclear español en un 70% asfixiando una viabilidad económica que sí existe si se aplica una fiscalidad que no ampare tributos redundantes o que no atienden al sector. Recordamos que las empresas propietarias de las centrales nucleares, que son a su vez las integrantes de Foro Nuclear, han manifestado reiteradamente de manera pública (por última vez el pasado 20 de enero) y, a través de esta asociación que las integra a todas, su voluntad de establecer “un diálogo con el Ministerio”.
El pasado 18 de enero, la sociedad civil, representantes políticos, sindicales y sociales evidenció con una manifestación que reunió a miles de personas, su preocupación ante el cada vez más inminente cierre de Almaraz (al que seguirán el resto de centrales) y su petición de cambio en la política energética española. A lo que el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico respondió de forma maquiavélica trasladando a las empresas la responsabilidad del cierre de las centrales.
No vamos a entrar aquí a establecer responsabilidades, las hemerotecas y la información están para quien quiera entender, pero sí que vamos a apelar al sentido de la responsabilidad de nuestros políticos, una vez más, y mientras sea posible detener este despropósito que es cerrar las centrales nucleares.
Por favor, reflexionen con sentido común, sin escudos ideológicos, escuchen las voces, todas. Esto no va de quién tiene “razón” o “culpa”, va de destruir puestos de trabajo, de pérdida de calidad en la cobertura de demanda energética en España, de incrementar la factura eléctrica o de aumentar las emisiones de CO2, de perder oportunidades de inversión porque la gestión de datos requiere de una alta disponibilidad energética para poder realizarse. En definitiva, va de pensar en la ciudadanía, de pensar en las personas y de poner nuestro bienestar y nuestro futuro por delante de otros criterios.



