Marco normativo para la desclasificación en España
En 2017 se inicia el proceso para obtener la autorización de desclasificación. Ese mismo año se publica la Orden ETU/1185/2017, que establece por primera vez en España un marco normativo específico para la desclasificación de materiales residuales de instalaciones nucleares. Esta norma sustituye el sistema de autorizaciones caso por caso (proyecto específico) y permite a los titulares desclasificar directamente si cumplen los niveles de referencia establecidos.
Plan de pruebas y validación de equipos
Con este marco regulador, la central debía presentar al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) un calendario para ejecutar el Plan de Pruebas de caracterización radiológica. Las tareas principales incluyeron, entre otras, la elaboración de procedimientos, la realización de pruebas de puesta en marcha de los equipos y el desarrollo de una metodología para determinar radionucleidos de difícil medida.

Las pruebas de puesta en marcha tienen como objetivo validar los equipos de espectrometría gamma (en este caso dos ISOCS) para diferentes geometrías y configuraciones de materiales, como equipos de caracterización radiológica para la desclasificación de materiales. Se realizaron más de 500 ensayos con distintos grados de llenado, densidades, tiempos de medida, distribuciones de fuentes y niveles de actividad. Los resultados demostraron que los equipos eran adecuados.
Radionucleidos de difícil medida y autorización final
Respecto a los radionucleidos de difícil medida, principalmente emisores alfa y beta, la central debía desarrollar factores de escala propios, ya que los genéricos existentes no eran aplicables. Entre 2017 y 2023 se analizaron 43 muestras. Debido a la baja actividad de los radionucleidos clave, se optó por asignar una concentración de actividad (CdA) a cada radionucleido basada en medias geométricas y valores conservadores. Además, se estableció un procedimiento de verificación anual de estos factores para materiales residuales futuros.

El proceso documental incluyó criterios para conformar unidades de valoración (UV), verificación de criterios de desclasificación, gestión de rechazos, control de calidad y entrega al gestor final autorizado.
En el Plan de Pruebas, realizado en septiembre de 2024 con presencia del CSN, se verificaron todas las fases del proceso.
Finalmente, el 6 de noviembre de 2025, el CSN otorgó la autorización para la desclasificación de chatarras, limitada a contenedores CMT bajo condiciones específicas de densidad, composición, llenado, método de medida e isotópico tipo.




