Fotografía de portada: ANAV
Después de cada recarga de combustible de un reactor nuclear, las normas de seguridad nuclear exigen la actualización del inventario o mapa de la piscina de combustible gastado. La planta lleva un registro continuo del movimiento de combustible en la piscina y de todo su contenido, y tras la recarga se realiza un chequeo del registro verificando el mapa completo de la piscina. ENUSA lleva a cabo este mapa de verificación en plantas PWR españolas mediante una inspección de la piscina por vídeo, visualizando el contenido de todas sus celdas de almacenamiento, y asociando a cada una los códigos identificativos del elemento combustible y/o la descripción de cualquier otro material almacenado.Inspección tradicional de la piscina
El proceso es realizado por dos equipos de inspectores. Uno desde el puente grúa de la piscina recorre todas las celdas con una cámara sumergida con una pértiga. En un segundo equipo, situado al borde de la piscina, un inspector controla la grabación del vídeo mientras dice en voz alta el contenido visualizado de cada celda, locución también grabada, y otro transcribe la información a un archivo Excel donde se va conformando un mapa de la piscina. Posteriormente, personal técnico en oficina revisa el archivo generado, cotejándolo con los videos grabados, para confirmar que el contenido de cada celda se haya transcrito correctamente, y corregir, en su caso, datos erróneos. Durante el proceso, el contenido visualizado se contrasta con el mapa de piscina de referencia que proporciona la planta, realizando así su verificación.
Digitalización y automatización del proceso
ENUSA ha desarrollado una aplicación informática para digitalizar el proceso de verificación del mapa de la piscina, con el objetivo de automatizarlo al máximo y reducir tiempos y posibles errores. Este software realiza automáticamente varias funciones: grabación de video y audio, análisis de la imagen para extraer de ella los códigos identificativos del combustible, y transcripción del audio extrayendo otra información. Los datos recabados de imagen, audio, y del mapa de piscina de referencia, se contrastan para verificar el contenido de cada celda y, con los datos confirmados se va generando automáticamente el mapa de resultados en formato Excel.
La extracción de los códigos aparecidos en el vídeo se realiza analizando sus fotogramas con una red neuronal profunda, entrenada con miles de imágenes extraídas de grabaciones de mapas anteriores, en las cuales aparecen códigos etiquetados. La transcripción del audio con la locución del operador se realiza mediante un modelo de reconocimiento de voz de propósito general basado también en redes neuronales, adaptado al procesamiento en tiempo real. Las coordenadas y contenido de cada celda se extraen de la transcripción obtenida.
Resultados y primera aplicación en planta
Todos estos procesos están controlados y coordinados por una aplicación de escritorio, que sirve como interfaz del operador. El proceso de inspección utilizando esta aplicación se realiza de la misma manera: visualizando las celdas con una cámara y un inspector describiendo su contenido, mientras el software procesa automáticamente imagen y audio. La información extraída es comparada, y a su vez contrastada con el mapa de piscinas de referencia proporcionado por la planta, generándose con los resultados un mapa de la piscina en formato Excel. Esto simplifica el procedimiento para los operarios y reduce considerablemente los tiempos, ya que los resultados confirmados durante el proceso ya no necesitan ser revisados y verificados posteriormente.
En enero de 2026 se utilizó por primera vez esta aplicación en la inspección y verificación del mapa de una piscina, consiguiendo una confirmación y transcripción automática del contenido gran parte de las celdas. El sistema desarrollado demostró así ser una mejora del proceso, automatizándolo en gran parte y disminuyendo el tiempo de verificación, cumpliendo los objetivos planteados.





