La banda sonora de los 50 años de la SNE

#50 Aniversario

El pasado 30 de mayo Carla Rö y yo fuimos a la sede del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM) con un reto: cómo contar la evolución de la música en los últimos cincuenta años en España. El motivo no era otro que conmemorar el aniversario de la Sociedad Nuclear Española, con una visión de algo, la música, que nos apasiona a muchos.

La música nos llena el día de emociones. Nos ponemos música para conducir, para hacer deporte, para bailar, para alegrarnos o simplemente de fondo. Pero ¿y en 1974? ¿qué cintas de casete escucharían nuestros compañeros cuando salían de trabajar en Zorita? ¿Dónde iban a ver un concierto? ¿Se vestirían de heavys, mods o rockers en los 80s? En estos 50 años todo ha evolucionado.

Y nos pusimos manos a la obra diseñando una presentación que fuera una especie de experiencia inmersiva e interactiva, y donde la participación del público fuera parte del espectáculo. Tras la presentación de Julio Blanco y ataviado con mi camiseta de The Cure y un micro de diadema, a modo charla TEDx, comenzamos así:

“La música es un arte, y por tanto transmite belleza. Pero la apreciación de la belleza es un hecho totalmente subjetivo. Así que hoy no esperéis una charla magistral, hoy en realidad es más bien un recorrido personal por estos 50 años. Echareis de menos cosas”. 

Y de esta forma preparamos una presentación, con una línea del tiempo donde recorrimos las cinco décadas. En cada una de ellas Carla, guitarra en mano, interpretó en directo una canción que habíamos elegido. Así sonaron Ojalá (de Silvio Rodriguez pero versión de La MODA), El Cadillac solitario (de Loquillo), El sitio de mi recreo (de Antonio Vega), Turnedo (de Iván Ferreiro) y Los tontos (de C Tangana).

En el recorrido sonaron muchas canciones y sobre todo anécdotas. Historias sobre las canciones, sobre su publicación o su censura, sobre cómo se crearon o simplemente lo que nos hicieron sentir. Y sonó, por supuesto, “Nuclear sí” del Aviador Dro, entre otras muchas que están recopiladas en esta lista de Spotify para el que quiera recordar o, si acaso, imaginar el acto.

Un bonito momento fue cuando preguntamos a los asistentes qué canción mandarían al espacio para que unos supuestos extraterrestres la escucharan (anécdota real que ocurrió en el año 77 con el envío de un disco de oro al espacio con diferentes canciones que representaban a la Tierra, ideado por Carl Sagan). Mediterráneo de J. M. Serrat fue la que más se mencionó. 

Cada cierto tiempo la línea temporal que marcaba la presentación principal se detenía para ir a una de las temáticas paralelas. Teníamos preparadas tres: una sobre cómo ha evolucionado el formato de escucha, desde los vinilos, casetes y CDs hasta la actualidad donde desde plataformas on line que llevas en un móvil puedes acceder a toda la música, aunque como explicamos, perdiéramos la experiencia de la compra y escucha de un vinilo. Otra sobre dónde vivíamos la música: empezamos en guateques y terminamos en macrofestivales, pasando por las salas de fiesta, pubs y discotecas. En la tercera hablamos sobre la evolución de las tribus urbanas y su forma de vestir: pantalones de campana o pantalones de pitillo, pelos con cresta o melena.

En apenas noventa minutos con nuestro particular Delorean recorrimos los cincuenta años y nos devolvió, creemos, sanos y salvos a 2024. Quedaba aún un último viaje como sorpresa final y que podéis ver en el vídeo adjunto.

Como decíamos, los que estuvisteis, lo vivisteis, los que no, tendréis que imaginarlo. Para Carla y para un servidor, una experiencia irrepetible y por la que agradecemos una vez más a la SNE por la oportunidad brindada.

 

 

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