En la Red Densa se analizan los siguientes parámetros radiactivos: índice de actividad alfa total, índice de actividad beta total, índice de actividad beta resto, tritio directo (aguas continentales), tritio por concentración electrolítica (aguas marinas) y espectrometría gamma, en 85 puntos de muestreo de las principales cuencas de los principales ríos españoles y en 15 puntos de muestreo de las aguas costeras. Esta Red incluye puntos de muestreo distribuidos en todo el territorio nacional (aguas continentales) y el litoral español (aguas marinas) a fin de permitir a la Comisión Europea calcular medias regionales para los índices de radiactividad. Los volúmenes de muestra recogidos son 5 litros en el caso de aguas continentales y 10 litros en el caso de aguas de mar. El tiempo de medida necesario para los diferentes parámetros es inferior a 24 horas para alcanzar los límites de detección requeridos en esta Red.
En la Red Espaciada se determina la concentración de la actividad de cesio-137 y cesio-134 en 3 emplazamientos de ríos nuclearizados (Ebro, Tajo y Júcar) y en 4 emplazamientos de aguas costeras. En estos emplazamientos se llevan a cabo mediciones de gran sensibilidad, con lo que esta Red ofrece una representación de los niveles y las tendencias de los índices de radiactividad. Los volúmenes de muestra recogidos son de 700 litros, en el caso de aguas continentales, y 50 litros en el caso de aguas de mar. En esta Red, dado que su objetivo es determinar la actividad de las muestras con gran sensibilidad, el tiempo de medida de las muestras de aguas costeras suele ser superior a 1 semana y, en el caso de las aguas continentales, el tiempo de medida, de una sola muestra, suele ser superior a 1 mes. Los radiocesios (cesio-137 y cesio-134) son emisores gamma con lo que para su medida se utilizan detectores de espectrometría gamma de semiconductor de germanio de alta resolución y muy bajo fondo.
Ambas Redes en las que el CEDEX participa bajo la gestión del CSN, se enmarcan en el cumplimento de los artículos 35 y 36 del Tratado Euratom, en que los países miembros de la Unión Europea tienen la obligación de vigilar y controlar los niveles radiológicos de las aguas, atmósfera, el suelo y los alimentos y comunicar los resultados a la Comisión Europea.
Además, la Comisión Europea tiene derecho a verificar el buen funcionamiento y eficacia de las instalaciones de vigilancia de la radiactividad en el medio ambiente en los Estados miembros, así como fomentar la armonización y desarrollo de buenas prácticas en relación con los métodos para la medición de la radiactividad ambiental. En este sentido el Laboratorio del AAI está acreditado por ENAC desde mayo 2012 con la norma UNE-EN ISO/IEC 17025:2017.




