El pasado día 15 de noviembre tuvo lugar, en el Mirador de Cuatro Vientos de Madrid, la celebración del Acto Social del 50º Aniversario de la Sociedad Nuclear Española.
Inicialmente pensado como el gran “fin de fiesta” de las celebraciones del 50º Aniversario de la Sociedad Nuclear Española, el evento se adecuó al impacto que en todos motivó la DANA habida en Valencia y comunidades limítrofes solo unos días antes de la celebración de este Acto.
Así, en la apertura, de la mano de Héctor Dominguis, se dedicaron unos minutos a glosar la situación y reacciones de apoyo habidas y/o anunciadas, tanto personales como de empresas e instituciones, la SNE incluida.
A este emotivo arranque siguió la puesta en valor de la razón de ser de esta celebración. Se realizó en formato coloquio entre el Mago More, maestro de ceremonias del evento, y Emilio Mínguez y Paulo Santos, presidente y vicepresidente de la SNE.
Un divertidísimo monólogo del Mago More arrancó las primeras risas de la tarde.
De la mano de Miguel Barreiro y Teresa Palacio los asistentes se adentraron en la historia de la energía nuclear de España, la fundación de la Sociedad Nuclear Española, el camino recorrido hasta ser lo que es hoy la SNE y un aplaudido recopilatorio de sus señas de identidad, a decir de terceros, en formato nube de palabras.
Siguió la entrega de premios a aquellos que se hicieron, durante el año, ganadores de las distintas competiciones celebradas durante el año, bajo la denominación de Go Nuclear! También del concurso de fotografía al que optaban las fotos ganadoras de los concursos anuales habidos desde 1996.
De nuevo, el formato coloquio sirvió para que el Mago More y, en este caso, Laura Ortega, el ilustrador Snesh y Pau Aragón, pusieran en valor el cuento infantil “Alara y la fábrica de luz” y el libro del curso básico de ciencia y tecnología nuclear, editados con motivo del 50 Aniversario.
Iván Mora sorprendió a todos con sus juegos de magia. La magia siguió estando presente, ahora de cerca y de la mano de Horus y del propio Iván Mora, al tiempo que se degustó el cóctel con el que concluyó el acto.
Antes hubo tiempo, cómo no, para la ya tradicional foto de familia de todos los asistentes.







