En este espacio hemos defendido muchas veces (y continuaremos haciéndolo) la bondad de seguir contando con la energía nuclear en las capacidades de generación de nuestro país. Tenemos siete reactores nucleares funcionando a fecha de hoy en España y estos siete grupos aportaron al sistema eléctrico peninsular un 19,7 % de la electricidad neta producida (sin perder de vista que el parque nuclear supone un 5,0 % del total de la potencia instalada en el SEP) en 2025. En cantidad, un valor nada despreciable y no fácil de sustituir a fecha de hoy. Si hablamos de calidad, pongamos en valor la estabilidad que proporciona a la red este tipo de generación síncrona y la contribución al control de emisiones de gases de efecto invernadero que representa la nuclear.
En definitiva, la energía nuclear es una realidad consolidada en España, un recurso del que disponemos desde hace más de 50 años y que, técnicamente, está en condiciones de continuar siendo una opción de futuro. Las fechas de cierre para las centrales nucleares que tenemos a fecha de hoy no son, en ningún caso, una necesidad técnica por el estado de las instalaciones sino, simplemente, un criterio político.
Técnicamente, nos sobran argumentos para defender la capacidad de la industria nuclear española y las centrales nucleares de nuestro país, para que sean consideradas y defendidas como un recurso a largo plazo. Así lo hemos ido contando y no dejaremos de hacerlo para que nuestra voz llegue al máximo de personas posibles. Sabemos de la necesidad e importancia de la licencia social para nuestra continuidad y consideramos que disponer de información y conocimiento para poder defender esta licencia es fundamental. Trabajamos por y para ello a través de nuestros canales y atendiendo las peticiones que nos llegan de diferentes foros para poner a disposición de la sociedad ese conocimiento y esa información. Hablamos de nuestro día a día, de nuestro trabajo y de un campo que, como profesionales del mismo que somos, podemos explicar, contar y dar respuestas.
Lo hacemos y lo hacemos siempre hablando de nosotros mismos, defendemos la continuidad de la operación de las centrales nucleares en España dando nuestros datos, basándonos en nuestra información y fundamentando nuestra argumentación en el sector nuclear.
Nuestra defensa nunca supone un ataque a otras tecnologías. Nuestro planteamiento es el de la visión de conjunto y no creemos en la máxima de que el atacar sea la mejor defensa. Pensamos que lo que somos, lo que aportamos, es suficiente para que la energía nuclear y su contribución al sistema eléctrico español sean contempladas como una opción de futuro y no, simplemente, desechada de manera caprichosa. Ojalá, ojalá, todos los puntos de vista fuesen (y sean) defendidos de la misma manera.
Todos los puntos de vista son buenos, toda la información es válida, pero por favor, dejemos ya de atacar para defender. Ese no es el modelo.



