Textos: Matilde Pelegrí y Gema Ortiz | Fotografías y video: Grupo SENDA
La comunidad internacional de protección radiológica cuenta con un nuevo referente español. Eduardo Gallego, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid y figura clave en el ámbito de la ingeniería nuclear, ha sido elegido miembro de la Comisión Principal de la ICRP (Comisión Internacional de Protección Radiológica), un órgano de relevancia científica y reguladora a nivel mundial. Su nombramiento, sólo precedido por el del profesor Eliseo Vañó, marca un hito en la representación española dentro de esta prestigiosa entidad. Conversamos con él sobre los retos de la ICRP, el papel de la juventud en la protección radiológica y el futuro del sector ante los desafíos sociales, tecnológicos y ambientales.
Queremos que la sociedad conozca mejor las radiaciones que nos rodean, sus riesgos y cómo protegernos. La ICRP trabaja para facilitar ese conocimiento
UN NOMBRAMIENTO IMPORTANTE
El pasado mes de abril, la Comisión Internacional de Protección Radiológica, conocida por sus siglas en inglés ICRP, anunció la composición de la nueva Comisión Principal para el período 2025-2029. Esta Comisión se designa mediante un proceso electoral formal, en el que ha sido elegido miembro, siendo el segundo representante español en la historia de esta entidad.
¿Qué es la ICRP?
La ICRP, Comisión Internacional de Protección Radiológica, es una organización científica, independiente y global, fundada en 1928 como Comisión Internacional para la protección y prevención frente a los efectos de los rayos X y el radio. Con el desarrollo de la energía nuclear, evolucionó hacia lo que hoy conocemos como Protección Radiológica. La ICRP emite recomendaciones basadas en los avances científicos más recientes, principalmente en los estudios del UNSCEAR (Comité Científico de las Naciones Unidas para el Estudio de los Efectos de las Radiaciones Atómicas). Estas recomendaciones son posteriormente analizadas por organismos internacionales, liderados por el OIEA, con la participación también de la Comisión Europea y la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE (NEA), entre otros. De todo ello deriva la normativa que acaba incorporándose a las legislaciones nacionales.
¿Es usted el segundo español que está en el Comité Principal? ¿Qué representa personal y profesionalmente haber sido elegido como miembro de la Comisión?
Sí, el profesor Eliseo Vañó fue el primer español y, además, presidió el Comité 3, dedicado a las aplicaciones médicas. Yo no presido ningún comité, pero continúo su línea. Es un gran orgullo para mí. Desde mis comienzos como becario con el profesor Agustín Alonso me orienté hacia la protección radiológica y el impacto radiológico de la energía nuclear. Siempre teníamos muy presentes las publicaciones de la ICRP, que eran para mí el “sancta sanctorum” de la protección radiológica. Así que llegar ahora a formar parte de la Comisión Principal es algo que nunca imaginé. Me hace muchísima ilusión y me siento muy satisfecho.
¿Qué prioridades se marca la Comisión Principal y, por lo tanto, la ICRP, para los próximos cuatro años?
La prioridad es proteger a las personas y al medio ambiente frente a los efectos nocivos de las radiaciones, sin frenar aquellas aplicaciones que son beneficiosas para la humanidad, ya sea en medicina, industria o cualquier otro campo. También se incluye la protección frente a radiaciones naturales, como el gas radón o las sustancias NORM (materiales radiactivos de origen natural). A medida que cambian la sociedad y la tecnología, debemos actualizarnos. La percepción de la seguridad hoy no es la misma que en los años 50 o 60. La forma de recomendar y tomar decisiones ha evolucionado: ahora se valora mucho más el diálogo y la participación de la sociedad. La ICRP es muy abierta en este sentido y mantiene relaciones formales con 35 organizaciones internacionales. Además, todas las publicaciones se someten a comentarios públicos antes de ser finalizadas y están disponibles en su sitio web.
VALENCIA 2028. LA CITA MUNDIAL DE LA PR
La SEPR es una de las sociedades profesionales más importantes de Europa, y tiene un papel destacado también en Iberoamérica. Está integrada en la International Radiation Protection Association (IRPA), de la que es miembro activo y reconocido. En su trayectoria destaca especialmente su participación en IRPA, donde ha sido miembro del Comité Ejecutivo (2008- 2016) y vicepresidente (2016-2020). IRPA celebra, cada cuatro años, su congreso internacional. La edición número 11 tuvo lugar en Madrid, en el año 2004, y constituye un recuerdo imborrable para todos los profesionales que allí participaron. Hace cinco años, la SEPR presentó la candidatura de Valencia para ser sede de IRPA 17, en 2028. Tras una dura competición con otras sedes, fue elegida para acoger el congreso IRPA de 2028. Y al frente del Comité Organizador está usted.
¿Cómo ha vivido el proceso de selección de la sede?
IRPA agrupa las sociedades de protección radiológica de todo el mundo, y ahora mismo forman parte de ella 68 países y cerca de 20.000 asociados. El proceso de selección de la sede fue un camino largo. Inicialmente queríamos organizar el congreso europeo de 2022 en Málaga. Presentamos la candidatura en 2018, pero ganó Budapest. No nos rendimos y entonces decidimos aspirar al congreso internacional. En el IRPA de Seúl (2020, aplazado a 2021 por la pandemia y celebrado online), presentamos una candidatura fuerte y ganamos, por muy poco. En Orlando, en 2024, se refrendó la elección, y ahora formo parte de la ejecutiva de IRPA como vicepresidente para el Congreso.
Nos quedan tres años y ya tenemos prácticamente constituido el Comité Organizador y definido el liderazgo del Comité Científico. El próximo paso es presentar el primer anuncio en los congresos regionales de 2026, con un esquema del programa, la composición de los comités y un calendario de hitos importantes, incluyendo previsión de cuotas. El Congreso será del 28 de mayo al 2 de junio de 2028.
Queremos un congreso muy atractivo, con cuotas accesibles, especialmente para jóvenes y para participantes de países en desarrollo, según los criterios de la ONU. Además, contaremos con becas del Fondo Montreal de la IRPA, y de organismos como el OIEA y la OMS. Todo esto nos permitirá atraer a muchos jóvenes, que son una prioridad. De ahí que el lema elegido sea: “Protección radiológica para el futuro.” También, de aquí a 2028, la elaboración de las nuevas recomendaciones de la ICRP habrá avanzado de forma importante. Será, por tanto, un momento ideal para mantener una discusión amplia. Esto abarcará a muchos grupos de interés porque los vamos a tener en Valencia.
Será el momento ideal para organizar varias sesiones de debate, e incluso algún grupo o taller en paralelo al Congreso. En 2028 creemos también que el programa de desarrollo de nuevas tecnologías nucleares estará bastante avanzado. Los SMR, si no están ya operativos, al menos tendrán proyectos en marcha, porque es el momento: estos proyectos están empezando a cuajar.
Aspiramos a tener un mínimo de 1.300 congresistas, porque en Madrid tuvimos 1.200 y necesitamos superarnos.




