Textos: Matilde Pelegrí y Gema Ortiz | Fotografías y vídeo: Grupo SENDA
Desde su posición como Subdirectora General de Seguridad y Mejora de las Instalaciones del CIEMAT, Pilar González encarna una visión estratégica que combina la sensibilidad arquitectónica con los desafíos técnicos de una instalación nuclear única. Funcionaria del Cuerpo de Arquitectos de la Hacienda Pública y con una sólida experiencia en rehabilitación y conservación, lidera un complejo proceso de transformación del centro de investigación hacia un emplazamiento convencional, libre de restricciones radiológicas. En esta entrevista, detalla los retos del ambicioso proyecto PIMIC, la coordinación con organismos reguladores y el papel clave de los equipos técnicos en un entorno tan especializado como exigente.
Es imprescindible disponer de una financiación suficiente y específica que, sin afectar negativamente la capacidad de desarrollo de la actividad científica propia del CIEMAT, asegure la viabilidad y continuidad del proyecto PIMIC
LA ARQUITECTURA COMO PUNTO DE PARTIDA
Usted es funcionaria del Cuerpo de Arquitectos de la Hacienda Pública, con una amplia especialización en conservación y restauración. Desde 2019 trabaja en el CIEMAT. ¿Cómo apoya la visión de una arquitecta el trabajo de conservación y restauración de infraestructuras científicas?
Considero que en la sede central del CIEMAT la labor principal a abordar actualmente no es la conservación y restauración de infraestructuras científicas, ya que este tipo de actuaciones se encaminan a recuperar y conservar el valor original y patrimonial del inmueble.
Los edificios de la sede presentan una problemática diferente: su obsolescencia -debida a la antigüedad, los cambios de uso y la falta histórica de inversión en conservación-, la demanda de nuevos espacios de investigación y la presencia de condicionantes radiológicos. Por tanto, las intervenciones que se requieren se sitúan más en el ámbito de rehabilitación –orientadas a corregir deficiencias graves y restablecer la funcionalidad y seguridad del edificio-, en el de la reforma integral, -para adaptar la distribución, acabados e instalaciones a las necesidades actuales- o en la nueva ejecución de edificaciones.
Dicho lo cual, los arquitectos son los profesionales cualificados para acometer estos trabajos y, dentro de la Administración General del Estado, esta responsabilidad recae en el cuerpo de Arquitectos de la Hacienda Pública. Considero que mi formación y experiencia me han permitido especializarme para aportar la visión estratégica necesaria para este tipo de intervenciones.
No obstante, en la presente etapa y dada su gran especialidad, valoro profundamente el equipo pluridisciplinar que me acompaña en la subdirección, cuyo sólido conocimiento técnico y compromiso resultan fundamentales para el éxito en el desarrollo de nuestras funciones.
¿Cómo se adapta ese trabajo a los requerimientos de una instalación nuclear única como es el CIEMAT?
El CIEMAT es un Organismo Público de Investigación adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través de la Secretaría General de Investigación, que desarrolla actividades de investigación en muy diversos campos, principalmente en los ámbitos de la energía y el medio ambiente y los campos tecnológicos relacionados con ambos. Diversificado también geográficamente, tiene su sede central en la Ciudad Universitaria de Madrid, donde trabaja una parte significativa del personal. Es esta sede la categorizada como Instalación Nuclear Única, por resolución de 15 de julio de 1980 de la Dirección General de la Energía.
El origen de las instalaciones y edificaciones actuales se remonta al antiguo Centro Nacional de Energía Nuclear Juan Vigón, dirigido por la Junta de Energía Nuclear, que lideró la investigación, el proceso de producción y el control institucional de la energía nuclear de fisión en España durante la segunda mitad del siglo XX.
El elemento diferenciador de la sede frente a otras organizaciones dedicadas a la investigación en España es este carácter de instalación nuclear única, constituida por instalaciones radiactivas en uso e instalaciones nucleares y radiactivas en fase de parada, cuya actividad provocó que una parte significativa tanto del subsuelo como de las construcciones presenten actualmente afecciones radiológicas.
Y el elemento diferenciador frente a otras instalaciones nucleares en fase de clausura, es la necesidad de compatibilizar el desmantelamiento de estas instalaciones paradas con la actividad científica.
El CIEMAT ha establecido procedimientos que aplican a cualquier intervención conformes a la normativa vigente. La subdirección realiza una evaluación de riesgos radiológicos y se somete a aprobación a través del Comité de Seguridad, Protección Radiológica y Medioambiente, el cual determinará la categoría de la obra según su riesgo: convencional u obra PIMIC. Todas las tareas de descontaminación y rehabilitación integradas en el proyecto PIMIC están sujetas a la supervisión de la Dirección del PIMIC.
Si se detecta contaminación, es necesario descontaminar, caracterizar y desclasificar edificios o liberar terrenos. Solo tras finalizar estos procesos y obtener la apreciación favorable del organismo regulador es posible proceder con la intervención arquitectónica convencional.
Estas operaciones implican altos costes en recursos humanos y tecnología especializados, inversión económica y plazos de ejecución. Intervenir en instalaciones científicas puede costar hasta cuatro veces más que en edificios administrativos, sin contar la descontaminación, que a menudo supera el gasto de la propia reforma. Por ello, es imprescindible una planificación detallada.
El Plan Integrado para la Mejora de las Instalaciones del CIEMAT (PIMIC) es uno de los principales proyectos en marcha en el Centro. ¿Cuáles son los objetivos que pretenden alcanzarse con el PIMIC?
El CIEMAT ha identificado la necesidad de que su sede en Madrid pierda el carácter de Instalación Nuclear Única. Para conseguirlo puso en marcha en el año 2000 el Plan Integrado para la Mejora de las Instalaciones del CIEMAT, conocido como Proyecto PIMIC. Posteriormente elaboró un Plan Director y recibió la autorización del desmantelamiento de las instalaciones nucleares y radiactivas no operativas y en fase de clausura del CIEMAT, mediante Orden Ministerial de 14/11/2005 (ITC/4035/2005), la Dirección General de Política Energética y Minas del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Dicha Orden Ministerial fijó los límites y condiciones de seguridad nuclear y protección radiológica asociados a la autorización. El proyecto cuenta con la apreciación favorable de otra documentación de licencia imprescindible, como son los Planes de Control de Materiales Desclasificables (PCMDs) y el Plan de Restauración del Emplazamiento (PRE).
El proyecto PIMIC contempla la rehabilitación de zonas con contaminación residual resultante de prácticas nucleares anteriores y el desmantelamiento de instalaciones paradas y obsoletas, llevando a cabo para ello tareas de descontaminación, rehabilitación, desclasificación de edificios y liberación de terrenos de acuerdo a los niveles establecidos en el Plan de Restauración del Emplazamiento (PRE).




