Proyecto de sustitución de los MSR de C.N. Vandellós II

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En el continuo proceso de mejora de la central y de la fiabilidad en la operación a largo plazo se enmarca el proyecto de sustitución de los MSR de la C.N. de Vandellós II. Iniciándose ya en el año 2015 el estudio del balance térmico de la central con la potencial sustitución de estos equipos. Tras dicho análisis se concluye que el proyecto supondría una mejora para la planta y su operación a largo plazo y se incorpora el proyecto al plan estratégico ANAV, identificándose los siguientes objetivos principales:

  • Aumento de la fiabilidad a largo plazo: los equipos de origen presentaban degradaciones que ya habían provocado episodios de pérdida de rendimiento.
  • Mejora de la eficiencia: el diseño térmico de los MSR correspondía a la situación origen, para una potencia térmica de 2775 MW frente a la potencia actual de 2940 MW térmicos.
  • Reducción erosión en turbinas de baja presión: el aumento de la temperatura del vapor recalentado tiene como consecuencia, adicional a la mejora de rendimiento, una reducción de la erosión en las turbinas de baja presión.

Diseño y fabricación de los equipos. El diseño de los nuevos MSR utiliza como datos de partida los requisitos obtenidos del balance térmico realizado, además de todos aquellos condicionantes físicos y funcionales relacionados con la configuración de las instalaciones en la nave de turbina, con objeto de minimizar las afectaciones a las estructuras, sistemas y componentes existentes. Unos de los condicionantes más significativos son el peso máximo que pueden tener los equipos, para no afectar a la capacidad resistente de las estructuras que transmiten las cargas al edificio, así como mantener la posición y dimensión de las conexiones principales de entrada y salida de vapor de ciclo (Cross Under y Cross Over). El resultado de este diseño son unos nuevos equipos con unas dimensiones principales de 30 metros de longitud, un diámetro del cuerpo de cerca de 4 metros y una altura máxima 4,2 metros, así como un peso de 290 toneladas. Siendo el peso de cada uno de los equipos un condicionante muy importante de la fase de instalación, ya que los medios de elevación existentes en la nave de turbina no son capaces de levantar esta carga, así que tras finalizar su fabricación se deben cortar en dos mitades para permitir su posterior montaje en la central.

Implantación en recarga montaje. La duración del programa de la recarga VR23 se fijó en 36 días y medio, tiempo realmente ajustado para la implantación de un proyecto de esta envergadura. Esto provocó la optimización de la planificación de todas las actividades necesarias para llevar a cabo la instalación, así como una intensa coordinación entre los responsables de las distintas áreas implicadas, creando un “Hit team” o equipo de trabajo dedicado a ello. Posteriormente, durante la recarga, de forma diaria se revisaban tanto el progreso de las actividades como las interacciones y necesidades de las distintas especialidades, ya que debido a su carácter multidisciplinar, en la implantación se ven involucradas prácticamente todas las áreas de la organización, desde mantenimiento mecánico, eléctrico e instrumentación, hasta los grupos de servicios generales de andamios, pintura y calorifugado, pasando por operación y mantenimiento inspección y pruebas. Esta complejidad organizativa hace que se refuerce, más si cabe, el principal objetivo dentro de la fase de montaje de cualquier proyecto, que es la prevención de riesgos laborales.

El resultado final obtenido con la sustitución de los MSR de la C.N. Vandellós nos permite disponer de una planta más fiable, más segura y que nos anima a seguir con el trabajo para afrontar la operación a largo plazo de nuestra planta.

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