Energía nuclear y cambio climático en el marco de la COP25

ARTÍCULO COMPLETO
El primer paso de la comunidad internacional para hacer frente a la amenaza del cambio climático fue la Convención Marco sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (UNFCCC), adoptada en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro de 1992. En la tercera Conferencia de las Partes de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP3, 1997) se aprobó el Protocolo de Kioto. Finalizado su periodo de cumplimiento, la comunidad internacional alcanzó -en la 21 Conferencia de las Partes (COP21, diciembre de 2015)- el Acuerdo de París para reforzar la respuesta mundial frente a la amenaza del cambio climático. Se acordó “mantener el aumento de la temperatura media mundial a final de siglo muy por debajo de 2 ºC con respecto a los niveles preindustriales, haciendo esfuerzos para limitar el calentamiento a 1,5 ºC”.

Entre los días 2 y 15 del pasado mes de diciembre, tuvo lugar en Madrid –bajo el lema #TiempoDeActuar- la 25 Conferencia de las Partes (COP25), con una llamada urgente a actuar y al incremento de la ambición, pero quedó convertida en una Conferencia de transición hacia la COP26, debido a los escasos acuerdos que pudieron alcanzarse.

A pesar de ser clave, no se logró alcanzar un acuerdo para el desarrollo del Artículo 6 del Acuerdo de París que permita establecer los sistemas adecuados por los que se intercambien derechos de emisión de CO2 entre países y entre empresas.

Sin embargo, la COP25 sí ha servido para reafirmar el importante papel que el sector privado -empresas y grandes corporaciones- ha de jugar en la reducción de las emisiones para avanzar en la mitigación del cambio climático, asumiendo el reto de la neutralidad de emisiones en su actividad.

Durante la COP25, se puso de relieve la importante contribución de la energía nuclear para mitigar la emergencia climática, al tratarse de una fuente masiva de producción de electricidad libre de emisiones de CO2, mediante el desarrollo de varios eventos: un stand en la zona azul –coordinado por la iniciativa Nuclear4Climate-, la participación del director general del OIEA en un evento paralelo sobre el Objetivo de Desarrollo Sostenible 7, y una mesa redonda con el título «Nuclear For Climate – No Time to Lose – Why the World Needs All Low Carbon Energy Sources to Achieve its Climate Goals«, en la que intervinieron diversos expertos internacionales del sector nuclear –como el presidente del Foro Nuclear-, que coincidieron en que en un #TiempoDeActuar y ante la grave crisis climática a la que nos enfrentamos, son necesarias todas las fuentes bajas en carbono disponibles para alcanzar los objetivos climáticos, entre las que se encuentra la energía nuclear: «la energía nuclear es una tecnología que garantiza el suministro eléctrico y es respetuosa con el medio ambiente, por lo que es fundamental para poder cumplir los acuerdos climáticos como el de París”.

También indican el relevante papel de la energía nuclear en sus informes y resoluciones diferentes organismos internacionales, como el PanelIntergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), la Agencia Internacional de la Energía, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea.

La energía nuclear es la segunda fuente de generación de electricidad (con el 10% del total) baja en carbono en el mundo, tras la hidráulica con el 16%, y la primera a nivel europeo con el 50%. En España evita cada año la emisión a la atmósfera de varias decenas de millones de toneladas de CO2, siendo la primera fuente sin emisiones y representando en los últimos ejercicios entre el 35% y el 40% de la electricidad limpia generada.

Desde Foro Nuclear consideramos clave la continuidad de la producción eléctrica de origen nuclear en nuestro sistema eléctrico como energía libre de CO2, representando además un pilar imprescindible en la garantía de suministro para todos los consumidores y en la transición energética que debe ponerse en marcha -con un enfoque neutro desde el punto de vista tecnológico- en nuestro país.

EN LA MISMA SECCIÓN
Energía nuclear y transición energética en la era pos-COVID-19