“ Nuestro Grupo ha sido pionero en poner en funcionamiento la primera central nuclear de España, José Cabrera, y también en desmantelarla. Formar parte de este mundo infunde un gran respeto profesional”

ANA CORTÉS RODRIGO, DIRECTORA DE GENERACIÓN NUCLEAR DE NATURGY

Textos: Matilde Pelegrí | Fotografía y video: Informagen

 

ENTREVISTA COMPLETA
Aprincipios de 2020 ha sido nombrada directora de Generación Nuclear de Naturgy. ¿Cómo ha sido su aproximación al mundo nuclear desde la perspectiva personal?

Teniendo en cuenta que mi carrera profesional no había estado vinculada al mundo nuclear, mi incorporación al mismo fue una sorpresa, y la verdad es que estoy muy contenta por ello.

Es un mundo muy riguroso y de gran conocimiento y me rodean grandes profesionales, dentro y fuera de la casa, con muchísima experiencia, que están facilitándome el aterrizaje y de los que aprendo cada día.

Es cierto que todo cambio requiere una reinvención, y por tanto un esfuerzo personal, pero la acogida no podría haber sido mejor y la oportunidad de conocerlo es un lujo para mí. Yo por mi parte, espero contribuir al negocio aportando una visión nueva, distinta  y que complemente.

En 2019, el sector nuclear español y el Gobierno Central fijaron un calendario de cierre pactado de las centrales nucleares, que considera periodos de operación superiores a los 40 años y permite una planificación a medio plazo. ¿Cuál es su valoración sobre este proceso?

Se trata de un hito muy importante que da previsibilidad al sector energético y también de un ejercicio de responsabilidad, que permite contar con una planificación de los recursos económicos, tecnológicos y humanos necesarios para desmantelar las centrales y gestionar los residuos radiactivos y el combustible gastado, al mismo tiempo que se facilita el plan de descarbonización considerado en el Plan Nacional de Energía y Clima, el PNIEC.

La fuerte penetración de las renovables y la elevada carga impositiva son factores que afectan mucho a rentabilidad. Habrá que valorar la operación flexible como posible palanca para compensar la participación de las renovables en el sistema eléctrico.

Por otro lado, acordar el calendario de cierre que hoy conocemos entre las empresas propietarias y Enresa fue un gran logro, ya que las decisiones se deben tomar por unanimidad entre los socios propietarios de las centrales y existe un amplio espectro de intereses. Se demostró entre todos los participantes en el proceso una gran capacidad de diálogo y eso siempre es muy positivo.

¿Cuáles son los próximos retos a los que se enfrenta el sector nuclear español en el futuro?

Lo primero evidentemente es mantener el funcionamiento seguro y eficiente de las centrales nucleares en el nuevo horizonte temporal definido en el protocolo de cierre ordenado.

Superar el hito de los 40 años de funcionamiento en nuestras centrales requiere cumplir con los límites y condiciones que establezca el Consejo de Seguridad Nuclear y realizar importantes inversiones, que deberían estar respaldadas por una rentabilidad razonable de los activos. La fuerte penetración de las renovables y la elevada carga impositiva son factores que afectan mucho a dicha rentabilidad. En este sentido, habrá que valorar la operación flexible como posible palanca para compensar la elevada participación de las renovables en el sistema eléctrico español.

Después, va a ser sin duda un gran reto el desmantelamiento de los ocho reactores que todavía quedan en España, la gestión de residuos radiactivos y la gestión de combustible gastado, con la definición del modelo final de almacenamiento temporal. Para este reto, Enresa deberá conjugar una gestión eficiente de los recursos económicos, tecnológicos y humanos, apoyándose en experiencias pasadas e internacionales.

 

 

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