Ana Gil Martín

ORANO CYCLE

Entrevista: Raquel Ochoa | Fotografías y video: Ana Gil

Ana Gil Martín es jefa de Proyectos I+D en la Bussiness Unit Recyclage de Orano Cycle (París)

¿Cuáles son las principales actividades de tu cargo actual?

Desde enero de 2019 trabajo para la Bussiness Unit Recyclage de Orano Cycle (antiguamente Areva NC), donde gestiono proyectos de I+D relacionados con el proceso de extracción líquido-líquido de uranio y plutonio. Nuestro departamento, ubicado en París, tiene dos funciones: dar apoyo con proyectos de investigación a las plantas de reprocesado de combustible de La Hague (Normandía) y de fabricación de combustible MOX (La Provenza); y desarrollar planes de investigación sobre la gestión del combustible gastado en el futuro. Para ello trabajamos en estrecha colaboración con el Commissariat à l’Energie Atomique (CEA), principal organismo de investigación nuclear francés, así como con otros centros de investigación.

¿Cómo influyó el traslado en tu vida familiar/personal?

Desde mis estudios de secundaria he tenido una estrecha relación con Francia, a través de intercambios de idiomas y de mi formación profesional, que ha estado muy ligada al sector nuclear francés. Mi formación nuclear comenzó durante mi año de Erasmus en Lille con un proyecto de fin de carrera en temas de radioquímica fundamental. A continuación, hice la tesis doctoral con una clara orientación industrial en las instalaciones del CEA de Marcoule, en colaboración con Areva NC, sobre el estudio de nuevos precursores de óxidos mixtos de U y Pu, que defendí ante la Universidad de Lille en el 2013.

Una vez terminada mi formación académica, hice dos estancias posdoctorales trabajando, una sobre modelización del comportamiento de sales fundidas de actínidos para su uso como combustible de reactores nucleares de la Generación IV, en el laboratorio de Materiales en Condiciones Extremas (CEMHTI, Orléans), y otra sobre fluoruros de lantánidos como electrolitos sólidos, en la Universidad de Le Mans. En 2015, volví a España para trabajar durante 3 años en el mundo de la radiactividad ambiental como técnico supervisor del Laboratorio de Medidas de Radiactividad Ambiental de la Fábrica de Combustible Nuclear de Enusa en Juzbado (Salamanca). Allí estuve hasta mi incorporación a mi actual puesto en París, en enero de 2019.

Mi vuelta a Francia está ligada a motivos familiares y profesionales, por lo que solo puedo decir que el cambio fue muy positivo para mí. Trabajo en París y compatibilizo mi vida familiar con la laboral, viviendo en Le Mans, una ciudad pequeña que se encuentra a 200 km al oeste de París, lo cual tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Por un lado, la vida en familia, vivo con mi pareja y mi hijo de seis meses, es más agradable y tranquila, las condiciones de vida en Le Mans nos permiten disponer de una casa con jardín y huerto donde terminar relajadamente un cansado día de trabajo, salir a disfrutar del campo, que está a solo 10 minutos de casa; o pasar un fin de semana en Bretaña junto al mar, que se encuentra a solo dos horas de coche. Por otro lado, mi trabajo requiere que me desplace a París, donde se encuentra la sede de Orano, tres o cuatro veces a la semana. Afortunadamente cuento con el tren de alta velocidad y el teletrabajo el resto de la semana, gracias a que Orano es una empresa flexible que facilita a sus empleados la conciliación laboral.

Orano. Mario FOURMY

¿Cuáles son los aspectos más significativos de tu trabajo en Orano?

Mi trabajo en Orano dentro del departamento de I+D tiene dos aspectos interesantes. Por un lado, estoy en contacto estrecho con la Dirección Técnica de la Fábrica de reprocesado de La Hague, nuestro cliente, por así decirlo, gestionando proyectos de investigación con el objetivo que resolver problemas puntuales de producción dentro de mi perímetro de acción, que incluye la parte del proceso PUREX, en la que el uranio y el plutonio son separados y purificados por extracción con TBP, del material no valorizable, es decir, actínidos menores y productos de fisión. Por otro lado, en colaboración directa con los investigadores, llevamos a cabo proyectos que requieren un desarrollo a más largo plazo para mejorar las tecnologías de reprocesado actuales.

¿Qué detalles echas en falta de España?

Echo de menos algunas pequeñas cosas como la luz y el cielo azul de Madrid, las paellas en casa de mis padres los domingos, la tranquilidad de un fin de semana en la dehesa extremeña, los ratos compartidos con amigos en las terrazas, el jamón de Guijuelo, los percebes gallegos y las piscinas al aire libre (¡en el norte de Francia hay poquísimas!). Pero son todo detalles que se pueden remplazar por otros placeres equivalentes que se pueden encontrar aquí o en cualquier parte del mundo… Sin embargo, lo que sí que es irreemplazable y que fundamentalmente echo de menos es la familia y los amigos, por ello intento escaparme a verlos tanto como puedo.

¿Mantienes contacto con otros españoles en Francia?

Mi círculo de amigos próximo es principalmente francés, aunque tengo algún amigo y colega español con los que nos reunimos de vez en cuando. En general, me gusta aplicarme el dicho “donde fueres haz lo que vieres”, por lo que adaptarme a las gentes y formas de vida locales siempre me ha parecido la mejor manera de disfrutar del lugar en el que me encuentro.

¿Invitas a los jóvenes a que amplíen su horizonte profesional fuera de nuestras fronteras?

Sin duda alguna, animo a todo joven, niño, adulto, octogenario… a salir de la zona de confort en la que a veces nos encajamos para conocer nuevas formas de pensar, de vivir, de trabajar, de disfrutar… Solo saliendo al exterior (ya sea al extranjero o moviéndonos dentro de nuestro magnífico país), nos daremos cuenta de que muchas de nuestras creencias son límites que imponemos nosotros mismos a nuestra mente. Hay tantos puntos de vista diferentes como seres humanos en el mundo, y todos y cada uno de ellos son igual de válidos; creo que escuchar u observar nuevos puntos de vista no puede ser más que positivo

Me gustaría terminar destacando que me encuentro muy satisfecha de poder disfrutar de la atención que Francia presta a la investigación y desarrollo en todos los campos de la ciencia y la tecnología, particularmente en el ámbito nuclear.

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David Cano González