ANA ISABEL SÁEZ FREIRE

TÉCNICO DE GESTIÓN AMBIENTAL, CONSEJERA DE SEGURIDAD EN EL TRANSPORTE, SUPERVISORA DE INSTALACIÓN RADIACTIVA. ENUSA

  • Nombre y apellidos: Ana Isabel Sáez Freire
  • Cargo o responsabilidad actual: Técnico de Gestión Ambiental, Consejera de Seguridad en el Transporte, Supervisora de Instalación Radiactiva.
  • Empresa en la que trabaja: Enusa, Industrias Avanzadas, S.A., S.M.E.
  • Formación: Licenciada en CC Ambientales por la Universidad de Salamanca. Máster Medio Ambiente, Calidad y PRL (EEN). 
  • Experiencia: Trabajos como responsable de Medio Ambiente y Calidad en empresas del sector transporte de mercancías peligrosas y cerámico.

¿Cuántos años llevas en tu actual puesto de trabajo y cuáles son tus actividades principales? ¿Qué te motivó a llegar al puesto que desempeñas?

Llevo trabajando en Gestión Ambiental en la fábrica de elementos combustibles de Enusa, en Juzbado, más de 15 años, aunque mi relación con mi empresa comenzó anteriormente con la realización de una beca formativa.

Desde que salí de la Facultad, tenía claro que Enusa era una empresa que permitiría desarrollar un desempeño transversal totalmente relacionado con diferentes aspectos de mi formación, con rigor técnico y científico.

Algunas asignaturas de la carrera nos habían acercado a la realidad industrial de la fábrica y realmente me pareció un trabajo apasionante.

Tuve la suerte de solicitar una vacante para realizar una beca formativa con un programa de colaboración entre Enusa y la Universidad de Salamanca, pudiendo desarrollarla en el departamento de Gestión Ambiental de la fábrica de Juzbado.

A su término no había vacante, por lo que dediqué unos años a los Sistemas Integrados de Gestión en empresas de sectores del transporte y la construcción, siempre con la mirada puesta hacia Juzbado.

Cuando surgió la posibilidad de volver, no dudé ni un segundo. Sin duda, este sector y, en concreto, la fábrica han sido mi elección y lo seguirían siendo actualmente. Existen pocas instalaciones industriales en la provincia que permitan, de manera tangible, actuar en tantos ámbitos ambientales de manera profesional, por lo que siempre he apreciado muchísimo mi trabajo.

El día a día en el Medio Ambiente de la instalación es variado y puede comprender desde el control del impacto que nuestra actividad industrial genera en el entorno, el despliegue de los requisitos que dan respuesta al Sistema de Gestión Ambiental, atención a inspecciones de organismos, auditorías, desarrollo de programas formativos y de concienciación en la materia o seguimiento de proyectos en implantación que tengan como objeto minimizar el impacto de la instalación.

Además, desempeño actividades como supervisora de una instalación radiactiva titularidad de Enusa y como Consejero de Seguridad en el Transporte para operaciones de carga y descarga en la fábrica de Juzbado (exceptuando la clase 7) y el Centro Medioambiental de Saelices.

Lo más interesante de tu trabajo… ¿algún hito que te gustaría destacar?

Depender de un proceso productivo es muy enriquecedor. A nivel ambiental permite trabajar colaborando en implantación de mejoras en equipos o técnicas que minimicen la generación de residuos, optimizar el consumo de recursos naturales con la puesta en marcha de medidas de ahorro energético o mejorar el control de emisiones y vertidos.

Apostar siempre por la vía ambientalmente más sostenible para la gestión de los residuos nos ha llevado a realizar envíos transfronterizos de residuos de zircaloy (procedentes de procesos de mecanizado de la aleación o elementos obsoletos o rechazados) a Estados Unidos en la actualidad o a Canadá en el pasado para poder realizar valorización de los mismos, ya que esta vía de gestión no está disponible a nivel nacional para este residuo. Supone actividades muy interesantes relacionadas con el propio acondicionado desde la generación de los bultos de envío y su estiba a múltiples gestiones con organismos para obtener las autorizaciones preceptivas.

Además, al operar en un entorno adehesado, el compromiso con la conservación y fomento de la biodiversidad es constante, llevándonos en la actualidad a proyectos de actuación forestal que mejoran el estado fitosanitario de la finca en la que se ubica nuestra instalación o a la implantación de cajas nido fabricadas específicamente para favorecer el asentamiento de diferentes especies, como lechuza, agateador o abubilla.

Lo más gratificante de tu día a día en el trabajo…

Tengo la suerte de trabajar en mi pasión, el cuidado al medioambiente.

Poder combinar una parte más técnica o específica de la gestión ambiental diaria con actividades de concienciación, cuidado del entorno, comunicación con organismos o partes interesadas externas o incluso con divulgación es muy enriquecedor, siempre estás aprendiendo.

Además, la apuesta por la minimización de los impactos asociados a nuestras actividades fomenta desarrollos de proyectos ambientalmente muy interesantes a nivel de objetivos y metas ambientales logrados.

¿Qué te ha llevado al sector nuclear? ¿Y cuál fue la reacción de tu entorno ante tu decisión? ¿Y ahora?

Trabajar en una fábrica de elementos combustibles me permite desempeñar un trabajo transversal en muchos campos de especialización ambiental.

Al ser salmantina, tanto la fábrica como Enusa o el sector eran conocidos para mi entorno, si bien es verdad que desde mi incorporación a la empresa se acercaron mucho más a conceptos más concretos y específicos, como la protección radiológica.

Es fundamental hablar en todo momento con un lenguaje claro y transparente que permita valorar el papel fundamental que representa la fábrica en el sector para mantener un mix energético sostenible, regido por altos estándares y protocolos de seguridad.

Cuando las actividades y conceptos se explican desde esta óptica, el entorno elimina ideas preconcebidas, ciñéndose a la realidad objetiva.

Muchas visitas con interés ambiental preguntan sobre el “reactor” de la central que ven desde la carretera y sorprende ver las reacciones cuando se les explica que no somos una central, sino una fábrica y que lo que creían que era un reactor en realidad es un montacargas…

Aún así, las poblaciones del entorno conocen la actividad, nos visitan, trabajan con nosotros y conocen la forma de trabajar, con la seguridad por bandera y sobre cualquier otro aspecto.

Tu visión de la evolución del sector desde que te incorporaste. Bueno…, ¿y ahora qué?

La estabilidad y visión a largo plazo de tiempos pasados ha variado, por ello se hace necesario que colaboremos para evolucionar y adaptarnos a nuevos retos, como se está haciendo en el momento actual.

La apertura a nuevos mercados productivos o la creación de acuerdos tecnológicos en nuevas áreas permitirán seguir poniendo en valor nuestro conocimiento para, basándonos en nuestra experiencia, generar nuevas oportunidades en otros ámbitos como el desarrollo de nuevos combustibles, la descontaminación o el desmantelamiento, en las que aportar un gran valor añadido.

¿Animarías a los jóvenes a emprender una carrera profesional en el sector?

Por supuesto, desempeñar tu trabajo en un sector clave para la sostenibilidad energética de nuestro país es una tarea que repercute directamente en aspectos fundamentales como ayudar a combatir el cambio climático y la dependencia energética.

Las colaboraciones con entidades formativas, tanto a nivel de Formación Profesional como de la Universadad han hecho que muchos de mis compañeros, entre los que me encuentro, trabajemos en puestos cualificados y especializados.

¿Qué mensaje te gustaría transmitir al resto de tus compañeros nucleares? ¿Y a los no nucleares?

A los compañeros, los animaría a seguir trabajando con los altos estándares de seguridad, rigor y tecnificación que hacen que seamos garantes de fiabilidad.

A los no nucleares, información de rigor para poder entender la necesidad y el aporte del sector nuclear en muchos aspectos de la vida diaria.

¿Nos puedes decir dos hobbies?

Me apasiona viajar y realizar planes con mi gente más cercana: conciertos, espectáculos, eventos gastronómicos, juegos en familia o con amigos… ¡siempre con una buena conversación!

Y para conocerte un poco mejor: un libro, una canción (o pieza de música) y una película…

Desde pequeña, mi libro favorito ha sido “El cuento de las montañas azules” de Piedad Corbella. Creo que las historias mezcladas con naturaleza son una buena fuente de inspiración. Me quedo con “Pero a tu lado” (Los Secretos) como canción, me transmite compromiso y ganas de seguir sumando. Y por lo valores que transmite, la película que señalo es “La vida es bella” , de Roberto Benigni.

Finalmente, para terminar, un deseo para el futuro.

Reflexión y responsabilidad para garantizar la sostenibilidad energética en nuestro futuro más inmediato. Ojalá seamos capaces de transmitir de manera eficaz desde el sector a la sociedad general la necesaria independencia del valor y contribución del sector nuclear al desarrollo sostenible de la sociedad.

Para mis compañeros, muchos elementos combustibles de calidad fabricados como sabemos hacerlo, de manera segura respetando el medioambinte. Concretamente el espacio privilegiado desde el que operamos, nuestra dehesa charra.

 

¡Recibe nuestra newsletter!

    Los datos facilitados por usted son tratados por Sociedad Nuclear Española conforme al Reglamento UE 2016/679 de Protección de Datos, con la finalidad de gestionar sus peticiones, responder consultas, trámite administrativo, estadístico y el envío de comunicaciones de SNE, sobre su actividad, eventos, etc. No está prevista la cesión de datos (salvo precepto legal) ni transferencias internacionales de datos; y a través de la Política de Privacidad dispone de todos los derechos que le asisten en materia de privacidad.