- Nombre y apellidos: Luis Pujol Terés.
- Cargo o responsabilidad actual: Coordinador de Programa Técnico Científico.
- Empresa en la que trabaja: Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) y en la UPM como profesor asociado a tiempo parcial en la ETSI Caminos, Canales y Puertos.
- Formación: Doctor en Ciencias Físicas por la Universidad Autónoma de Barcelona desde 1996.
- Experiencia: 35 años de experiencia en el campo de la Radiactividad Ambiental. Desde 1990 a 1997 en la Universidad Autónoma de Barcelona, desde 1997 a 2003 en el CIEMAT y desde 2004 hasta la actualidad como funcionario en el CEDEX, siendo en paralelo profesor asociado en la Universidad Autónoma de Madrid (2003-2005), Universidad Carlos III de Madrid (2005-2009) y en la UPM (2009- actualidad).
¿Cuántos años llevas en tu actual puesto de trabajo y cuáles son tus actividades principales? ¿Qué te motivó a llegar al puesto que desempeñas?
En realidad, llevo 28 años en mi actual puesto de trabajo. Desde que empecé a trabajar en el Laboratorio del Área de Aplicaciones Isotópicas del Centro de Estudios de Técnicas Aplicadas (CETA) del CEDEX mis actividades principales han sido la puesta a punto y gestión de los detectores de radiactividad, el control de calidad de las medidas y la dirección de calidad del Laboratorio desde su acreditación por la norma UNE-EN ISO/IEC 17025:2017, en mayo 2012. El CEDEX es un Organismo Autónomo adscrito al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a través de la Secretaría de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, que depende funcionalmente de éste y del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, cuyas funciones son la de asistencia técnica, asesoramiento, colaboración y difusión de todas aquellas materias tecnológicas que tienen relación con la obra pública y el medio ambiente.
Llegué al CEDEX en el año 1997 desde la Universidad Autónoma de Barcelona, donde había finalizado recientemente mi Tesis Doctoral titulada “Radiactividad del agua superficial y los sedimentos en la cuenca del Ebro. Utilización del tritio como radiotrazador en el tramo catalán”. En aquel momento el CEDEX no podía contratar personal investigador y gracias a un convenio de colaboración entre el CIEMAT y el CEDEX, estuve contratado por el CIEMAT. Sin embargo, mi labor de investigación se desarrollaba en el CEDEX. Finalmente, después de siete contratos laborales con el CIEMAT, en el 2004 obtuve una plaza de grado medio de funcionario en el CEDEX (A2) y, en el 2007, una plaza de titulado superior (A1) en la especialidad de sistemas de gestión de calidad.

Lo más interesante de tu trabajo… ¿algún hito que te gustaría destacar?
Lo más interesante de mi trabajo es, en realidad, todo. Me explico, el estar en contacto, al mismo tiempo, con el mundo universitario y con el mundo de la Administración Pública, supone un aprendizaje y una adaptación constante a las necesidades que demanda mi vida profesional en cada momento. Cada día es un nuevo desafío ya que las circunstancias no son estables, todo evoluciona. Hay que romper con la inercia y ser resiliente.
A nivel personal destacaría mi estabilización en el trabajo con la consolidación del nivel 27 como funcionario del grupo A1 en el CEDEX y la acreditación de profesor titular de Universidad por la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación). A nivel profesional los hitos que me gustaría destacar son el haber publicado artículos en revistas de calidad reconocida (Journal of Radioanalytical and Nuclear Chemistry, Applied Radiation and Isotopes, Radiation Measurements, etc.) lo que me ha permitido tener un índice h = 13, así como haber sido referee en más de 50 manuscritos. Igualmente destacaría haber dado soporte a la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) en dos ocasiones, una como asesor en el Laboratorio de Hidrología Isotópica en Viena y otra como experto técnico en una misión en Perú en el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN). Finalmente, destacaría la invitación como experto en el workshop “Radon in water” en el Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea, en Geel (Bélgica) y a nivel nacional el ser auditor técnico de ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) dentro de mi sector.

Lo más gratificante de tu día a día en el trabajo…
La suerte que he tenido de trabajar de lo que estudié en mi carrera. Hice una carrera en Física, trabajé durante siete años en el Departamento de Física, impartiendo docencia y realizando una Tesis Doctoral en Radiactividad Ambiental. Después de un año de terminar la Tesis, me fui a Madrid a trabajar en el mismo campo que me había estado formando. Estuve vinculado a los centros de investigación más prestigiosos en este campo en España como son el CIEMAT y el CEDEX, y tuve contacto con el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Paralelamente, mi vinculación con el mundo universitario me permitió conocer los diferentes Laboratorios de Radiactividad Ambiental de España y, entre todas estas entidades y alguna más, formamos la Red de Vigilancia Radiológica Ambiental (REVIRA) del CSN.

¿Qué te ha llevado al sector nuclear? ¿Y cuál fue la reacción de tu entorno ante tu decisión? ¿Y ahora?
Lo que me llevó al sector nuclear fue mi formación universitaria en Física y el realizar la Tesis Doctoral en el campo de la Radiactividad Ambiental. Desde niño siempre me habían gustado las matemáticas y, en particular, la física nuclear. Por eso escogí la carrera de física y la especialidad de física teórica, pero al finalizar la licenciatura me ofrecieron una beca en el Departamento de Física de la Universidad Autónoma de Barcelona para estudiar la radiactividad en el tramo catalán del río Ebro aguas abajo de la central nuclear de Ascó. Finalmente, mi carrera investigadora terminó de encauzarse hacia el sector nuclear cuando me fui a trabajar al Laboratorio del Área de Aplicaciones Isotópicas del CETA en el CEDEX.

La reacción de mi entorno al empezar a trabajar en el sector nuclear fue de total normalidad. Lo más duro para mi entorno familiar y de amistades fue “romper” con mi vida anterior al cambiar mi residencia de Rubí (Barcelona) a Madrid cuando fui a trabajar al CEDEX, aunque este proyecto me hizo crecer a nivel profesional. A nivel personal encontré en Madrid a mi pareja y formé mi propia familia con dos hijos (un chico y una chica).
En la actualidad, aunque ya hayan pasado 28 años, aún sigo visitando a mi familia y amigos en Barcelona al menos dos veces al año y, de vez en cuando, hablamos por videoconferencia. Nada ha cambiado respecto a la reacción inicial de mi entorno con referencia a mi involucración en el sector nuclear. Más aún, mi entorno ha visto que mi incorporación a este sector fue una buena opción siguiendo el desarrollo de mi trayectoria profesional a lo largo de estos años.
Tu visión de la evolución del sector desde que te incorporaste. Bueno, … ¿y ahora qué?
Mi campo de actividad en el sector nuclear ha sido siempre el de la Radiactividad Ambiental. En este campo, se han producido muchos avances de forma continua en diversos aspectos: en los equipos de medida de radiactividad, se ha evolucionado de una electrónica analógica a una digital y los programas de análisis de espectros han aumentado su velocidad de forma exponencial; en el aspecto regulador, se ha ido evolucionando en la normativa derivada de las directivas europeas. Otro aspecto horizontal en la evolución del sector nuclear ha sido con los sistemas de gestión de calidad, por ejemplo, la mayoría de los Laboratorios que pertenecemos al REVIRA del CSN nos hemos ido acreditando por la norma UNE-EN ISO/IEC 17025:2017.

El sector nuclear está en expansión y los “falsos profetas” y “negacionistas” que dicen lo contrario, lo único que manifiestan es su desconocimiento de este sector. El origen de la radiactividad puede ser artificial (centrales nucleares para la producción de electricidad, detonaciones nucleares atmosféricas y accidentes nucleares, aplicaciones médicas, industria no nuclear, etc.), pero lo que desconoce una gran parte del público en general es que la mayor parte de la radiactividad a la que estamos expuestos a diario es de origen natural. La radiactividad natural ha existido desde la formación del planeta, constantemente nos están llegando radiaciones desde el espacio exterior, la radiactividad está presente en el aire que respiramos, en el agua que bebemos y en los alimentos que comemos, incluso nosotros mismos tenemos en nuestro organismo radionucleidos naturales. La transmisión adecuada de estos conocimientos a la sociedad permitiría afrontar los retos científicos y tecnológicos de una forma más eficiente, con un futuro sin miedo, tan habitual en el sector.
¿Animarías a los jóvenes a emprender una carrera profesional en el sector?
Sin lugar a duda. Tal como explico en la asignatura de Ingeniería Nuclear y Medio Ambiente en la Escuela de Ingenieros de Canales, Caminos y Puertos de la UPM, el sector nuclear es mucho más amplio que la visión tan corta de miras que se difunde en los medios de comunicación que dependen de las administraciones públicas, ya sean estatales o autonómicas. El sector nuclear no solo se limita a la generación de energía eléctrica en las centrales nucleares y a los desastres nucleares como Chernobyl o Fukushima. Las oportunidades de trabajo relacionados con el sector nuclear en la industria no nuclear, en medicina, en medioambiente, en laboratorios de aguas, en datación, en protección radiológica, etc., son innumerables y constantes. Hace falta muchos y muy buenos profesionales en este sector que está en continua evolución.
¿Qué mensaje te gustaría transmitir al resto de tus compañeros nucleares? ¿y a los no nucleares?
En el caso de mis compañeros nucleares, el mensaje que me gustaría transmitir es que sigamos en la misma línea. Dentro del sector nuclear, el CSN y los laboratorios que formamos parte de la Red REVIRA del CSN, estamos intentando transmitir esos conocimientos a los que vienen detrás mediante las Jornadas en el Control de Calidad en la Radiactividad Ambiental, mediante el Máster de Protección Radiológica Ambiental y otras iniciativas. Si no se hiciera esta labor, se correría el riesgo de la pérdida de conocimientos que son fundamentales para afrontar los nuevos retos del sector nuclear.

El mensaje que me gustaría transmitir al público en general es que estamos expuestos constantemente a la radiactividad independientemente de que su origen sea natural o artificial. Recibimos radiaciones cuando nos hacemos una radiografía, cuando bebemos agua, o cuando salimos a pasear a la sierra madrileña. Aunque no veamos las radiaciones, éstas conviven y forman parte de nosotros y del mundo que nos rodea. Es necesario consultar y preguntar a las instituciones nacionales o extranjeras del sector y no quedarse con divulgadores de redes sociales que no sean fuentes fiables. Juntos podemos no solo resolver las dudas sobre los riesgos de las radiaciones sino también dar a conocer sus beneficios, que son muchos, en muy distintos sectores.

¿Nos puedes decir dos hobbies?
Me gusta que me hagan esta pregunta. Mi hijo me hizo hace poco el comentario de: «papá, no veo que tengas ningún hobby”. Me llamó la atención el comentario. Antes de casarme y tener hijos, coleccionaba sellos, monedas, estudiaba idiomas, iba a la piscina, a clases de yoga, leía libros, etc. Después, entre las tareas domésticas diarias, el estar pendiente de los hijos y compaginar la vida matrimonial, no te deja mucho tiempo libre, sin interrupciones. Cuando ya pensaba que tenía todo mi tiempo ocupado, mi mujer y mis hijos me tendieron una trampa y, ahora, tengo que cuidar, además, de un perro adoptado, Valko.
Y para conocerte un poco mejor: 1 libro, 1 canción (o pieza de música) y 1 peli
Muchos libros, canciones y películas marcan tu vida en diferentes etapas. Tal vez en tiempos de la EGB, el libro que me marcó fue el de “Introducción a la Ciencia” de Isaac Asimov, una canción “Libre” de Nino Bravo y una peli “El exorcista”.
Finalmente, para terminar, un deseo para el futuro
Un deseo personal, para mi entorno familiar, es que tengamos salud. Un deseo para el futuro de la humanidad es que nos dirijamos hacia la dirección correcta que, aunque no lo parezca, nos podemos dirigir de diferentes maneras e ideologías, solo hace falta sincretismo.




