Especies invasoras y operación de la central nuclear de Ascó

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La existencia de especies invasoras en la mayoría de ecosistemas se debe a los cambios producidos de forma natural o artificial en los mismos. Las actividades de origen antropogénico tienen un peso importante en la dispersión o proliferación de determinadas especies invasoras. Es el caso del mejillón cebra en buena parte de los ríos europeos, cuya dispersión fue fortuita y se debe a la pesca deportiva y al uso de embarcaciones sin desinfección de los cascos antes de introducirlos en el agua. La existencia de especies invasoras en el tramo final del río Ebro es un hecho objetivo. Actualmente, podemos afirmar que la presencia de especies exóticas afecta a todo el tramo del Ebro pero en especial al tramo final y al delta. La ausencia de gestión para tratar este asunto, la falta de diseño de un plan para atajar el problema, ha dado lugar a la pérdida de gran parte de la biodiversidad del río. En el delta, la comunidad piscícola está formada por un 60-80% de especies exóticas introducidas. Las especies proceden en gran parte de Asia y América.

Mejillón cebra

Por otra parte, los macrófitos, plantas acuáticas que ya recubren el 50% del lecho fluvial, acorralan y desplazan a otras especies del delta, nada habituadas a moverse o buscar alimento en un Ebro rebosante de plantas acuáticas. En este caso, las causas de la proliferación son variadas, pero destacan la transparencia de las aguas que permite una mayor radiación solar, o el incremento de los nutrientes disponibles, en parte ocasionados por los fertilizantes utilizados en los cultivos de la cuenca. Los macrófitos constituyen, además, un espléndido criadero para las larvas de mosca negra que afectan a la población expuesta, por lo que ambas plagas progresan de manera simultánea. Los municipios afectados llevan años fumigando el río sin apenas resultado.

Hace ya casi 20 años que la planta nuclear de Ascó se vio afectada por la presencia del mejillón cebra. Bivalvo invasor, no autóctono, no comestible, sin depredadores y que se ha expandido en unas aguas con unas propiedades físico-químicas plenamente atractivas para su desarrollo. El mejillón cebra es el responsable de provocar fenómenos de obstrucción de canalizaciones y tuberías. En paralelo, la presencia de grandes masas de macrófitos que al desprenderse del lecho del río forman acumulaciones capaces de obstruir la captación de agua para la refrigeración de la central. La coexistencia de la mosca negra, ha propiciado la adopción de mecanismos para el control de la masa vegetal y actuaciones para la minimización de las lesiones provocadas por la mosca negra.

Mosca negra

En este artículo, se pretenden exponer todas las actuaciones respetuosas con el medioambiente que se realizan por parte de la central nuclear de Ascó para minimizar los efectos de éstas especies invasoras sobre la operación de la planta, y que van desde la realización de estudios hasta actividades mecánicas para reducir el impacto de los macrófitos. También se describen las actividades destinadas a la protección de sus trabajadores frente a la mosca negra, así como los principales resultados obtenidos tras varios años de aplicación.

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