Texts: Matilde Pelegrí | Photographs and video: SAMSON Ringo
Ringo Válvulas celebra 25 años de historia convertida en una compañía altamente especializada en válvulas a medida para aplicaciones críticas, desde el sector nuclear hasta el petróleo y gas, el sector petroquímico y el manejo de gas licuado. Con sede en Zaragoza, más de 140 empleados —en su mayoría perfiles de alta cualificación técnica—, una vocación exportadora que roza el 90 % y el respaldo del Grupo SAMSON, la empresa afronta una nueva etapa marcada por la digitalización, la ingeniería de alto valor y la reciente inauguración de una nueva planta. En esta entrevista, su director general, José Manuel García Monclús, repasa los inicios, las dificultades superadas y los retos que definirán el futuro de Ringo.
Cerrar Almaraz sería un gravísimo error. España no puede permitirse prescindir de la energía nuclear, una energía que está considerada por la UE como limpia y libre de emisiones.
25 AÑOS DE TRAYECTORIA
Ringo, cuyo nombre procede de la traducción al inglés de junta tórica: o-ring al revés, está celebrando sus bodas de plata. En el año 2000, un pequeño grupo de directivos y personal de la antigua Walthon Weir Pacific (WWP) decidió emprender un camino propio. Dos años más tarde, al desaparecer WWP, Ringo adquirió los derechos de la marca, y tiene capacidad de suministrar los repuestos necesarios. Hoy, la compañía cuenta con más de 140 trabajadores, y está integrada desde 2013 en el Grupo SAMSON. ¿Qué representa, personal y profesionalmente, haber formado parte de aquel grupo pionero y ver la realidad de la compañía en la actualidad?
Después de 25 años de historia y viendo cómo empezó la compañía, para mí es un orgullo haber formado parte del grupo fundacional y comprobar que se hicieron muchas cosas bien, con mucho entusiasmo y con mucha ilusión. Desde el primer momento intentamos que nuestro trabajo y nuestro planteamiento se basaran en la excelencia, la calidad y el servicio al cliente, y ver hoy en qué se ha convertido la empresa es una gran satisfacción tanto en lo personal como en lo profesional.
¿Qué es SAMSON? ¿Cuáles son sus características más relevantes?
SAMSON es el mayor grupo europeo de fabricación de válvulas, con más de 4.700 empleados y 17 plantas de fabricación en distintos países, entre las que SAMSON Ringo es la especializada en productos especiales y nucleares. El grupo cuenta con más de 60 oficinas comerciales propias repartidas por todo el mundo, está presente en los cinco continentes y alcanzó en 2024 una facturación cercana a los 1.000 millones de euros. Además, SAMSON ha diversificado sus productos y servicios en cuatro grandes categorías: dos orientadas al CAPEX —“Smart Products & Components” y “Modular Systems and Solutions”— y dos enfocadas al OPEX —“Asset Management & Services” y “Cognitive Solutions”. Esta estructura nos permite acompañar al cliente tanto en la inversión inicial como en la operación y el ciclo de vida completo de sus instalaciones.
¿Cuál es su participación en el sector nuclear en España? ¿Y en el mundo?
En lo referente a válvulas, en España creo que somos, con diferencia, el principal suministrador para las centrales nucleares españolas. En el ámbito internacional somos muy activos en Escandinavia (Suecia y Finlandia), así como en Bélgica. También, y por razones históricas, trabajamos de forma intensa en Latinoamérica (México, Argentina y Brasil), en colaboración con TECNATOM (ahora Westinghouse). Más recientemente, desde que obtuvimos el sello N de ASME en 2014, hemos abierto mercado en Estados Unidos, Canadá y Taiwán. En la actualidad estamos involucrados en los proyectos de Reino Unido, con contratos ya firmados. Por último, hasta el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania realizamos numerosos suministros para centrales VVER, especialmente para Akkuyu, Kudankulam y Rooppur. Gracias a esas referencias, actualmente estamos ejecutando un contrato para la central de Kozloduy, en Bulgaria.
¿Qué características diferenciales tiene la fabricación de válvulas para las centrales nucleares?
La cultura de seguridad nuclear y los exigentes manuales de calidad marcan claramente la diferencia. Es imprescindible la implicación y concienciación de todos los empleados, así como una colaboración muy estrecha con el cliente, ya que se trata de un producto altamente personalizado y es necesario mantener una comunicación fluida en todos los aspectos. Además, debemos cumplir estrictamente los plazos y las expectativas, teniendo en cuenta que se trata de procesos de fabricación generalmente largos, pero con necesidades de entrega muy determinadas.
¿Cuál es su opinión sobre la continuidad de la central nuclear de Almaraz?
Cerrarla sería un gravísimo error. España no puede permitirse prescindir de la energía nuclear, una energía que está considerada por la UE como limpia y libre de emisiones. Todos los países europeos se están planteando volver a apostar por la energía nuclear y están acometiendo nuevas plantas o extensiones de vida operativa; hacer lo contrario iría en contra de la necesidad de mantener un sistema eléctrico estable en España. Además, quiero resaltar que el sector nuclear requiere técnicos altamente especializados y constituye, por sí mismo, un motor de capacidad tecnológica e innovación. Sería una pena que, en un país como España, donde es necesario avanzar hacia un modelo económico de mayor valor añadido, el sector profesional nuclear desapareciera, perdiendo un conocimiento técnico y tecnológico que sería muy difícil de recuperar.





