Otras aplicaciones de la energía nuclear: aplicaciones en medicina (Parte 1). Radiobiología. Radiodiagnóstico

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Desde su descubrimiento a finales del siglo XIX, la radiación ionizante ha mostrado tener muy diversas aplicaciones beneficiosas para el hombre, si bien no hay que olvidar que también puede producir efectos dañinos tanto en el hombre como en el medioambiente.  La radiación ionizante se caracteriza por tener suficiente energía como para arrancar electrones de los átomos con los que interacciona (ionizándolos). La radiación ionizante cuando interacciona con las células puede producir ionizaciones en cualquiera de sus componentes, si bien las más relevantes son las que ocurren en el material genético de estas (su ADN). El daño causado por la irradiación, que no pueda ser reparado, podrá dar lugar a la aparición de efectos biológicos perjudiciales para la salud. Dichos efectos pueden ser de dos tipos: efectos deterministas (también llamados reacciones tisulares), que ocurren a medio-largo plazo tras la exposición a dosis moderadas-altas de radiación o efectos estocásticos, que pueden ocurren a largo plazo tras una exposición a dosis bajas de radiación.

En la actualidad existe un conocimiento amplio de los efectos nocivos inducidos por las radiaciones ionizantes. Dicho conocimiento es la base de un sistema de protección radiológica adecuado, encargado de proteger al hombre de los efectos dañinos de la radiación ionizante, sin limitar de forma indebida las prácticas beneficiosas que dan lugar a la exposición a este tipo de radiaciones, como es el caso de las aplicaciones en medicina.

Es una situación ya claramente asentada a día de hoy, que la medicina, sin la aportación de las radiaciones ionizantes, no tendría la importancia adquirida, en el diagnóstico y tratamiento de las alteraciones de la salud. Bien en el diagnóstico, caso del radiodiagnóstico y la medicina nuclear, como en el tratamiento de enfermedades, principalmente oncológicas, bien con radioisótopos o con radiaciones de diversas características físicas, como se verá en la descripción de las técnicas radioterápicas, oncología radioterápica.

En este trabajo se presentan, a la luz de los usos actuales, las diversas formas de aplicación en la medicina, no solo de las radiaciones ionizantes, sino con la imprescindible aportación de los progresos tecnológicos a todos los niveles, de los avances en los conocimientos de la biología humana y de la aportación de la física, así como la fidelidad a los principios de protección radiológica, con la limitación de dosis en diagnóstico y el mayor daño a las células tumorales, minimizando la lesión en los tejidos sanos.

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